viernes, 2 de marzo de 2012

Bandera del Tercio de Montejurra

Por Iñigo Pérez de Rada

Hace unos días revolviendo por entre las hemerotecas encontré varias informaciones aparecidas en los periódicos "ABC" y "La Vanguardia Española", relativos a la bandera que la villa vizcaína de Durango regaló al Tercio de Montejurra con motivo de su liberación del poder republicano y separatista.
La primera de ellas aparece en el diario "ABC" de Sevilla en su número de 3 de mayo de 1938 donde se publicó una página entera conteniendo tres fotografías dedicadas a ilustrar el acto de entrega de la bandera acompañadas del siguiente texto -en la inferior y en su parte central se observa la bandera ofrecida-:
"DURANGO
 Con motivo del aniversario de la liberación de Durango se celebraron en aquella ciudad diversos actos, que resultaron muy brillantes, asistiendo a ellos el ministro de Justicia, señor conde de Rodezno. Constituyó uno de los momentos más solemnes del aniversario que se celebraba, la entrega de una bandera al glorioso Tercio de Montejurra"


Por su parte "La Vanguardia Española" en su edición de 9 de marzo de 1939, daba la noticia de un solemne homenaje que se ofreció el día anterior en el Salón del Trono del Palacio de la Diputación de Navarra al Tercio de Montejurra y la posterior imposición de un fajín al general D. Rafael García Valiño, primer comandante del Tercio, dándose la circunstancia que ese fajín encarnado del generalato fue costeado por los propios voluntarios del Montejurra, siéndole impuesto por el comandante de la unidad de requetés en funciones D. Eduardo Carbajo.
Luego, el Presidente de la Diputación Foral de Navarra hizo entrega de dos Corbatas de la Medalla Militar -el diario catalán menciona equivocadamente que fue sólo una- para serles colocadas a la bandera del Tercio de Montejurra en presencia de las más altas autoridades de Navarra: Gobernadores Civil y Militar, Obispo, Alcalde de Pamplona, su Ayuntamiento y el Ministro de Justicia.



El comandante Carbajo reponiéndose de sus heridas en el "Hospital Alfonso Carlos" de Pamplona. En la pared está colocada la bandera del Tercio de Montejurra que regaló Durango con motivo de su liberación.

A continuación extraémos la noticia publicada por "La Vanguardia Española" en la fecha antes señalada:
"Entrega de un fajín al general García Valiño.
-Homenaje al Tercio de Montejurra.
Pamplona, 8. —En el Salón del Trono, del Palacio de la Diputación, se celebró el acto de la entrega, al ilustre general García Valiño, del fajín que, como homenaje, le ha sido regalado por los requetés del Tercio de Montejurra, primera unidad que mandó, siendo comandante, al iniciarse el Movimiento Nacional. Concurrieron al acto el ministro de Justicia, conde de Rodezno; el subsecretario del Departamento, señor Arellano; los gobernadores civil, y militar; el presidente de la Diputación, el obispo de la Diócesis, el alcalde, el jefe provincial del Movimiento, el general García Valiño y el Ayuntamiento. Asistieron también el comandante jefe del Tercio de Montejurra, señor Carbajo, varios oficiales, un centenar de requetés, mutilados y heridos de guerra pertenecientes al mismo Tercio; la esposa del general García Valiño, una delegación de «Frentes y Hospitales» y un grupo numeroso de enfermeras del Hospital. 
Minutos antes de las doce llegó al Palacio de la Diputación Provincial el ministro de Justicia, siendo recibido en el pórtico del edificio por la Diputación en pleno, y se dirigió al Salón del Trono, -en donde, en presencia do los requetés, el conde de Rodezno abrazó al general García Valiño. Seguidamente el comandante del Tercio de Montejurra, señor Carbajo, pronunció un vibrante discurso, ofreciendo el fajín como homenaje de cariño de los voluntarios de Navarra. Invocó loa días gloriosos en que el general García, Valiño, como comandante, llevó al triunfo a sus soldados. Recordó también aquellas horas dolorosas en que, al frente de sus requetés, cayó herido grave en San Marcial.
Acto seguido, el general García Valiñoo, muy emocionado, recibió el fajín que un mutilado le ofrendó en magnífico estuche. El propio comandante jefe de Montejurra le colocó el fajín en medio de una ovación cariñosa y de entusiastas aclamaciones.
El general García Valiño pronunció un discurso de agradecimiento al homenaje y recordó con emoción la salida de Pamplona en los primeros días del Movimiento, al mando del Tercio de Montejurra, para empezar en Oyarzun la reconquista de España, terminando, al frente de sus bravos soldados, victoriosamente en todos los frentes del Norte, de Aragón y de Cataluña. Dijo después que había convivido en la lucha con tantos navarros y que conocía el ejemplar espíritu de Navarra de tal forma que se consideraba como un navarro más. Terminó su discurso con vivas a la Nueva España y al Generalísimo Franco, quo fueron contestados con entusiasmo.
Seguidamente, el presidente de la Diputación hizo el ofrecimiento de una corbata para la bandera del Tercio de Montejurra, que debe ser colocada precisamente a la bandera que recientemente regaló a dicha unidad la villa de Durango en prueba de gratitud por haber sido estas fuerzas las que la liberaron del yugo rojo de los separatistas.
A continuación, se adhirieron al homenaje el obispo de la Diócesis y el gobernador militar; el. primero en nombre de la Iglesia, y el segundo en. nombre de la guarnición.
Antes de terminar el. acto, el ministro de Justicia, el general García Valiño y el presidente de la Diputación, impusieron la Medalla Militar a un grupo de cincuenta requetés que no la habían recibido todavía por hallarse hospitalizados. El jefe del Tercio entregó a los muchachos los despachos correspondientes. 
Finalmente, el. ministro de Justicia cerró el acto con un patriótico discurso ensalzando el espíritu de sacrificio y las dotes de mando del general García Valiño, poniendo de relieve la justicia del homenaje que se le dedicaba, al que se sumaba con verdadero fervor. Dedicó un canto de sacrificio de nuestros combatientes,
del que son ejemplar exponente los bravos requetés del Tercio de Montejurra. Dijo que el sacrificio no puede ser ni será estéril, pues la Nueva España, conducida por el Generalísimo Franco, satisfará las ansias de todos los buenos patriotas. El conde de Rodezno fue aclamadísimo al terminar su discurso.

La Diputación obsequió a los voluntarlos y a las autoridades con un aperitivo.
A las cinco de.la tarde el ministro de Justicia ha obsequiado con una merienda en en Hostal del Rey el Noble a los requetés del Tercio de Montejurra, asistiendo también el general García Valiño."
"ABC", por su parte, también el 9 de marzo de 1939, se hizo eco de la misma noticia -aunque ahora especifica que fueron dos las Corbatas que ofreció la Diputación de Navarra a la bandera del Tercio- en los siguientes términos:
"PAMPLONA - Entrega de un fajín al general García Valiño.
Pamplona 8. En el salón del Trono del palacio Provincial se ha verificado el emocionante acto de la entrega del fajín que el Tercio de Montejurra regala a su primer jefe, hoy general García Valiño. el fajín le fué ofrecido al general García Valiño por el comandante Carbajal [Carbajo], jefe de dicho Tercio, que pronunció unas vibrantes y patrióticas palabras.
A continuación se procedió a la entrega de las de la Medalla Militar colectivaque el Tercio de Montejurra regala a unos cincuenta muchachos de dicha unidad, que, por hallarse hospitalizados en esta capital, no las poseían todavía. las insignias les fueron colocadas por el general garcía Valiño.
El ministro de Justicia, que ostentaba la representación del Gobierno, y el vicepresidente de la Diputación de Navarra, hicieron entrega al ilustre general García Valiño de dos magníficas corbatas que la Corporación regala al Tercio de Montejurra, para colocarlas en la bandera que la Villa de Durango le regaló a dicha unidad, como expresión de gratitud y cariño, por haber sido este valeroso y heroico Tercio quien liberó a dicha villa de las garras marxistas.
El general García Valiño agradeció vivamente emocionado el homenaje, teniendo los máximos elogios para los requetés navarros, a los cuales, dijo, he visto morir con las palabras de Dios y de España en los labios. Y consideraré toda mi vida -continuó- como una gran safisfacción el haber tenido la suerte de mandar hombres de tanto valor, de tanta lealtad y de tanto espíritu de sacrificio y de patriotismo. Por ello acepto orgulloso el nombre de general de los navarros, pues ya he mandado muchos Tercios, entre ellos el de Montejurra, Navarra, San Fermín, Mola, Virgen del Camino, y otros. El general García Valiño fue muy aplaudido.
A continuación hicieron uso de la palabra el ministro de Justicia, conde de Rodezno, que pronunció un elocuente discurso; el obispo y el gobernador militar. Todos fueron entusiásticamente aplaudidos.
El acto -emocionante y patriótico- terminó entonándose los himnos patrióticos [el "Oriamendi"] y el Nacional, que el público escuchó en pie [...]"

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